 | Dieta primera: Centrada en un individuo de carácter lento, de sensaciones frías y total inclinación al sentimiento de cansancio. |
En el desayuno podrá consumir crema de avena con una pizca de canela y 3 o 4 nueces.
Para el almuerzo dispondrá de una entrada de sopa de miso con un detalle de algas wakame y zanahorias. Como segundo Azukis, los cuales deben estar hervidos con cebolla, un poco de calabaza, puerros, diente de ajo y jengibre. Todo sumado a un arroz integral. Para el postre puede consumir manzanas al horno y una infusión de regaliz y salvia o tomillo. La cena se debe moderar el consumo y solo ingerir una sopa de arroz integral con trigo sarraceno y pollo a la plancha sumando un estofado de verduras. Dieta segunda: Aquí nos ocupamos de las personas con tendencias activas. Suelen ser más calurosas, así como también nerviosas y pletóricas. Para el desayuno debe ingerir una macedonia de frutas, lógicamente de estación, con un agregado de un zumo de naranja o yogurt, siendo el ideal el de cabra. Para el almuerzo debe preparase una pequeña ensalada mixta con rabanitos, nabos rallados, endivias, germinados, algas nori y pipas de girasol. Para continuar pastas integrales, con detalle de verduras guisadas o salteadas. El postre no puede ser más que un requesón y una infusión de poleo menta o manzanilla. A la cena la debe componer con una crema de espárragos con semillas de sésamo y pescado guisado sumando verduras hervidas en su jugo.
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