 | La práctica de Tai Chi reduce hasta un 48 por ciento el riesgo de caídas en personas mayores con osteoporosis. |
La práctica de esta disciplina actúa de forma beneficiosa en dos aspectos importantes: sobre la prevención de caídas, ya que el Tai Chi mejora la flexibilidad, la fuerza y el equilibrio, que son factores intrínsecos de los individuos directamente relacionados con las caídas; y sobre la prevención de fracturas, ya que las personas que practican Tai Chi consiguen una mayor densidad mineral ósea , con lo que la posibilidad de fractura, incluso si se produce una caída, también es menor. Cada año, se registran en España alrededor de 33.000 casos de fracturas de cadera relacionadas con la osteoporosis y, “aunque se ha progresado mucho en el tratamiento , hay que seguir considerando este proceso como un acontecimiento grave en la vida del paciente osteoporótico mayor de 65 años”. Se calcula que dos millones de mujeres y 750.000 hombres padecen osteoporosis en el país europeo, una enfermedad esquelética caracterizada por una disminución progresiva de la masa ósea que produce un aumento de la fragilidad en el hueso, con el consiguiente incremento de riesgo de fractura. “Con estos datos -añade-, puede decirse que una de cada cuatro mujeres mayores de 50 años puede sufrir una fractura ósea como consecuencia de la osteoporosis. En España, una de cada tres mujeres mayores de 80 años sufrirá una fractura de cadera. También el 14 por ciento de todas las mujeres tendrá una fractura de cadera”. El Tai Chi es una antigua forma de ejercicio de origen chino en el que se desarrolla especialmente la coordinación y el control del equilibrio mediante giros suaves y armónicos que a veces recuerdan los movimientos de algunos animales.
“Las personas que practican Tai Chi -señala el maestro de Tai Chi Carlos Moreira, del Instituto de Wu-Shu- toman conciencia de su cuerpo, con lo que logran entenderlo mejor, mantienen mejor el equilibrio y, a la vez, corrigen errores posturales”.
Moreira añade que “el Tai Chi tiene un importante valor en la regeneración muscular y en la rehabilitación de las algias vertebrales, ya que todo el ejercicio se realiza sobre el eje de la columna vertebral manteniendo el equilibrio con el suelo, lo que ayuda al correcto funcionamiento de los músculos y de las vértebras”. “Por sus diferentes efectos sobre el organismo, todas las personas pueden beneficiarse de la práctica de Tai Chi como ejercicio físico”, En el caso de las caídas y fracturas, las personas que más se pueden beneficiar son las mayores, incluso las de más edad avanzada.
“Se trata de un ejercicio aeróbico de bajo-moderado impacto, con efectos beneficiosos en general (respiratorios, cardiovasculares, musculares, inmunes y de salud mental), por lo que es recomendable para numerosas condiciones y para individuos y pacientes tanto jóvenes como de edades avanzadas”. En cuanto a los y las pacientes con osteoporosis, la práctica de Tai Chi es especialmente recomendable para mantener o mejorar la masa ósea y, en general, también lo es en las personas mayores de 65 años para evitar las caídas. Las mujeres en etapa postmenopáusica son el grupo de población más afectado, debido fundamentalmente a las alteraciones hormonales de este período. Así, el déficit de estrógenos en esta etapa de la vida acelera la enfermedad considerablemente.
La herramienta ideal para luchar contra la osteoporosis es la prevención desde la infancia, intentando conseguir un pico máximo de masa ósea hacia los 30 años, mediante una ingesta adecuada de calcio, ya que es a partir de esa edad cuando los huesos empiezan a debilitarse tanto en hombres como en mujeres. Al déficit de calcio se une también en esta etapa de la vida la carencia de cantidades suficientes de vitamina D, que habitualmente se adquiere a través de la dieta y mediante la exposición solar y que juega un papel fundamental en la absorción intestinal del calcio, además de ayudar a la mineralización normal del hueso.
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