| El útero es como un restaurante y el bebé, un cliente cautivo: no tiene opción de escoger el menú, sólo come lo que la madre le provee. |  |
La autora, reconocida por la publicación de textos sobre el embarazo, orienta en su nuevo título a las futuras mamás sobre la forma de sortear los habituales malestares que muchas veces no les permiten alimentarse en forma adecuada y balanceada. 1. Las comidas infaltables Incluso no siempre es necesario tomar los tradicionales cuatro vasos de leche diarios, el calcio el verdadero aporte nutricional. Son recomendables 1.000 mg diarios y se pueden obtener de otras fuentes como el yogur y el queso. Acerca del consumo de verduras y frutas, si los vegetales verdes producen asco en el primer trimestre, se puede recurrir a otros más dulces, como melones, mangos duraznos o zanahorias, que son más fácilmente aceptados por el estómago. 2. Todos los días pesarse Es mejor ocuparse de una buena alimentación. Antes de pesarse todos los dias. Con una vez a la semana está bien. Quienes no suben ningún gramo durante el primer trimestre a causa de vómitos o náuseas, no deben preocuparse. En un buen embarazo se sube en promedio 11 a 16 kilos. También recordar que la calidad de la comida con la que se gana peso es importante. Se deben escoger alimentos que entreguen más nutrientes por calorías (proteínas livianas, productos diarios bajos en grasa, muchas frutas y vegetales frescos, cereales, legumbres y grasas saludables). 3. Dieta baja en grasas Es recomendable comer pequeñas porciones con vegetales (ensaladas con un poquito de aceite de oliva), lo que ayudará a la absorción de nutrientes. La madre debe escoger grasas saludables como las provenientes de nueces, aceite de oliva o pescados (salmón y trucha). Es vital obtener suficiente de aquellos alimentos con ácido graso omega 3, útil para el desarrollo del cerebro, del sistema nervioso y la retina del feto. 4. A comer por dos Efectivamente se come por dos, pero hay que pensar que uno de los beneficiados es una persona pequeña. En general, como promedio, se necesita agregar solo unas 300 calorías por día en la dieta diaria. Son muy fáciles de obtener, debido a los requerimientos nutricionales extras del embarazo. 5. Evitar la sal El sodio no debería ser totalmente restringido en el embarazo. Cierta cantidad es importante para mantener un balance de los líquidos en el cuerpo. Incluso una ligera hinchazón es normal en esta etapa, pues muchas veces es señal de que el volumen del líquido corporal se está incrementando como debería. La mejor forma de prevenir la excesiva hinchazón es tomando bastante agua. 6. Bebidas de dieta, no En general se recomienda escoger productos alimentarios dulces en forma selectiva y limitar el consumo de bebidas dietéticas, no solo por sus ingredientes artificiales sino porque contienen fósforo, el cual puede interferir con la absorción del calcio. 7. Saltarse las comidas El hijo que se desarrolla necesita envíos regulares y estables de nutrientes. La mejor manera es comer en pequeñas cantidades y más seguido: hasta seis comidas pequeñas, cada una con múltiples carbohidratos y proteínas. Esta solución es conveniente para la digestión, que es más lenta en el embarazo. La mujer que come al menos cinco veces al día presenta menos probabilidades de tener un parto prematuro. 8. La cafeína no hace daño Ésta es una buena razón para limitar el consumo de cafeína, que por ser un diurético puede deshidratar y hacer perder el apetito. Muchos médicos aprueban una o dos tazas de café (si se llega al límite diario es recomendable tomar bebidas descafeinadas). Consumos altos de cafeína pueden ser peligrosos y podrían estar ligados a complicaciones. 9. Consumir pescado crudo En las mujeres embarazadas no es indicado el consumo de pescados crudos o productos de mar poco cocidos, ya que podrían contener bacterias o parásitos. También debe evitarse el pescado de carpaccio, el cebiche y el pescado cocido con sal que esté semicrudo en su interior. 10. Basta las vitaminas Son un tipo de suplemento nutriciona. Una variedad incluye muchos nutrientes naturales, suficientes calorías y una dieta rica en fibra (frutas y vegetales). Se recomiendan zanahorias, pimentones, legumbres y nueces, entre otros. Mientras se consumen las vitaminas prenatales (especialmente por su contenido de ácido fólico y de hierro), no se debe tomar ningún otro suplemento sin la recomendación del médico. |