| Conocidos son los beneficios nutricionales de la alimentación tradicional de los habitantes del sur de Europa y norte de África. |  |
Basada en un alto consumo de aceite de oliva, legumbres, pescados y frutos secos, la dieta mediterránea , también reduce la mortalidad por cáncer, según un nuevo estudio. Se dado a conocer a las consabidas virtudes de la dieta mediterránea en el sistema cardiovascular, la reducción del número de casos de cáncer y la mortalidad en general. Esta ya famosa dieta a base de frutas, verduras, pescado, legumbres y aceite de oliva, no es en realidad más que la forma de alimentarse que, por siglos, han mantenido los longevos y sanos habitantes de los países del sur de Europa y norte de África. Durante las últimas décadas, numerosos estudios realizados por expertos en dietas y nutrición revelaron que los hombres y mujeres de los países que rodean el Mediterráneo disfrutan de uno de los niveles de calidad de vida y de expectativas de vida más elevadas del mundo. Esta dieta reduce en un 33 por ciento los riesgos de mortalidad por problemas cardiovasculares y en un 24 por ciento los de cáncer. Diversos estudios científicos realizados en los últimos años habían confirmado las virtudes de esta dieta en el sistema cardiovascular, pero sus efectos tan favorables en la prevención del cáncer son una auténtica novedad. Un factor destacado es que los beneficios de la dieta se producen cuando esta forma de alimentación se sigue en su totalidad, sin excluir uno o algunos de sus elementos, y ahora los científicos se preguntan por qué. En los hábitos de alimentación mediterráneos, aproximadamente el 40 por ciento de las calorías proceden de grasas consideradas “saludables”, como el aceite de oliva y el pescado, y el restante 50 por ciento de hidratos de carbono complejos, procedentes de cereales integrales, frutas y legumbres. La investigación también determinó que la realización de una hora de ejercicio intenso diario –ya sea como parte del trabajo o en las horas de ocio– contribuye a aumentar aún más los beneficios de la dieta mediterránea, ya que el riesgo de mortalidad que presentaron los y las participantes deportistas fue un 28 por ciento menor. Así que el aceite de oliva y el vino tinto, por sí solos, no hacen milagros.
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