 | Pocas horas después de la ingestión de alimentos, el sistema digestivo extrae y procesa los nutrientes que necesita el cuerpo, para luego incorporarlos en la circulación sanguínea en forma de partículas de fácil utilización. |
Luego, el intestino grueso o porción final del intestino , se encarga de retirar el agua que esta presente en el material de desecho, y el contenido restante es almacenado hasta el momento de su evacuación por el ano. La frecuencia normal de defecación va desde 3 veces al día hasta 3 veces a la semana y el estreñimiento aparece cuando los pacientes presentan menos de 3 evacuaciones a la semana, predisponiendo a la formación de una materia fecal de consistencia dura y seca que no pasa fácilmente a lo largo del intestino grueso. Si el problema que causa el estreñimiento no es resuelto de manera temprana, puede a largo plazo producir varias complicaciones. Las causas más frecuentes En algunas ocasiones los cambios en las actividades o hábitos diarios como viajes, diferentes tipos de alimentación e inactividad física, pueden iniciar estreñimiento. Esta condición aparece con más frecuencia en algunas etapas de la vida, es el caso de las mujeres embarazadas que empiezan a sufrir este síntoma desde fases tempranas, incrementándose aún más durante el período final de la gestación. Todo lo anterior explicado a partir de un efecto de compresión del recto por un útero que esta en constante expansión. En la etapa de infancia, es común la presencia de estreñimiento en los niños que comienzan a asistir al colegio, momento en el cual empiezan a experimentar cambios con respecto a la alimentación y horarios en el uso del baño. En las personas mayores de 65 años también aparece con frecuencia reducción en la frecuencia de las deposiciones por disminución en la cantidad de fibra ingerida en la dieta. Si el problema se ha vuelto crónico o presenta dolor en abdomen, pérdida inexplicable de peso o sangre en las heces, es importante que acuda a su médico de confianza, quien hará un diagnóstico y tratamiento certero de las causas desencadenantes, además de recomendarle nuevos hábitos, con el fin de prevenir el inicio de complicaciones como fisuras anales, hemorroides e impactación de la materia fecal en la ampolla rectal, esta última entidad se caracteriza por la difícil expulsión de materia fecal a través del ano, la cual debe ser evacuada con la ayuda de enemas y supositorios. Es fundamental realizar un adecuado examen físico que descarte desde la posibilidad de un hipotiroidismo hasta la de una obstrucción intestinal causada por la presencia de masa localizada en el colon o recto que dificulta el paso de las heces, esto último puede ser descartado por medio de un tacto rectal. Además de la toma rutinaria de pruebas de orina, sangre y materia fecal, es necesario en algunas ocasiones realizar exámenes más especializados como sangre oculta en heces (examen que evalúa la presencia de glóbulos rojos en la materia fecal) examen de colon por enema de bario. Medidas prácticas y recomendaciones útiles 1. Mastique bien los alimentos y coma despacio. Acostumbre a tomar sus alimentos en horas regulares 2. Consuma diariamente 8 vasos de líquido (agua, jugos de cítricos o zanahoria y evitar los de guayaba) 3. Incluya en su dieta alimentos ricos en fibra como ciruelas, higos, uvas pasas, cereales integrales (pan y galletas integrales), avena, granola, hojuelas de trigo, lentejas, garbanzos, espinacas, lechuga, brócoli, 4. Evite ingerir alimentos que contengan harinas refinadas (pastas, tortas, pizza, helado), derivados lácteos, arroz, chocolate 5. Realice ejercicio físico regular (caminar, aeróbicos, natación) 6. Haga sus deposiciones a la misma hora y dedíquele el tiempo necesario. Nunca ignore el deseo de evacuar el recto. 7. No inicie el empleo de laxantes sin prescripción médica.
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