Aproximadamente el 40 % de la sal de mesa está compuesta por sodio, mientras que el otro 60 %, es cloruro. Nuestro organismo necesita del sodio para ayudar a regular la presión arterial y el volumen de sangre, también colabora en la conservación de nuestros músculos y nervios en estado óptimo. |  |
La sal está también muy ligada a la tensión arterial alta, las enfermedades cardíacas, o los ataques de corazón. Una persona sana no debería consumir más de una cucharita de té y un cuarto de sal por día.
Los medicamentos pueden también contener grandes cantidades de sodio, especialmente los de venta libre y los llamados suplementos dietarios. Por eso, están obligadas a declarar en las etiquetas de los frascos, qué cantidad de sodio contienen sus productos.
El sodio se puede encontrar en las comidas de dos maneras: el sodio natural, y la sal que se agrega a la comida.
Reducir la sal en su dieta general, es una muy buena idea:
1 - Utilice hierbas y especias para condimentar sus comidas.
2 - No agregue sal a sus alimentos.
3 - Elija las verduras frescas que no estén envasadas.
4 - Si usa verduras congeladas, límpielas muy bien antes de cocinarlas.
5 - Busque los maníes, lentejas, guisantes, habas y semillas, sin sal.
6 - Elija siempre los quesos y leche descremados.
7 - No cocine los alimentos enlatados con el líquido que vino en las latas.
Un buen consejo: ponga el salero en el armario más alto y lo más lejos posible del alcance de sus manos…
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