 | Existen sustancias que colaboran con nuestro organismo retrazando su deterioro o por lo menos haciendo menos notable el paso del tiempo. A diferencia de pociones mágicas estos son bastantes fáciles de obtener y mucho más cercanos de lo que se piensa. |
Primero tenemos un grupo formado por el betacaroteno, la vitamina A, la vitamina C y la vitamina E, todas con efectos de defensa en el organismo ante presencias de enfermedades o agentes nocivos, como pueden ser la contaminación, el alcohol, el tabaco y los rayos solares.
Los ácidos grasos esenciales nos aseguran un muy buen grado de suavidad y elasticidad en nuestra piel, al estar presentes en la estructura de las células. Detienen también el desecamiento cutáneo, mejorando la hidratación o facilitando los intercambios entre las células y la epidermis. Los minerales y los oligoelementos, como el hierro, resultan indispensables para la producción de la hemoglobina, con el posterior efecto de gozar de un buen color en la piel. Aunque muchas veces olvidado el zinc resulta de gran importancia para nuestra piel, participando en conjunto con la vitamina A en la regeneración del tejido cutáneo, en la síntesis del colágeno y la elastina, asegurando elasticidad y tonicidad a la dermis.
Y para darte un dato más a tu favor te detallamos un pequeño ranking de los alimentos antioxidantes más efectivos: 1 Los aguacates 2 Las bayas (moras, fresas, frambuesas, arándanos…) 3 El brécol 4 El repollo y todas las coles en general 5 Las zanahorias 6 Los cítricos 7 Las uvas, que contienen hasta 20 antioxidantes 8 Las cebollas, sobre todo las moradas 9 Las espinacas 10 Los tomates
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