| Muchas personas omiten el desayuno; cualquiera de éstas puede ser la excusa de quienes no acostumbran desayunar: "No me da tiempo", "Más tarde como algo", "No puedo ver comida tan temprano en la mañana", "quiero bajar de peso"... |  |
Todos los que así se expresan no han comprendido aún la importancia del desayuno para tener y mantener una buena salud. LOS APORTES DEL DESAYUNO La glucosa que ingerimos, inmediatamente despues de ingresada al organismo, colabora, entre otras cosas, con el buen funcionamiento cerebral. La obtenemos de la sacarosa, más conocida como azúcar de mesa o de la metabolización de los hidratos de carbono que poseen los alimentos. Sin un buen desayuno somos más propensos a sentirnos fatigados y sin energía a media mañana y a sentir la urgencia de comer algo dulce o graso. Normalmente estos antojitos añaden calorías y gramos de grasa sin proporcionarnos nutrientes valiosos. Nos engordan sin alimentarnos. Si tomamos un buen desayuno estamos disminuyendo las posibilidades de los ataques de hambre. Esto nos ayuda a no sabotear nuestra dieta.
Mente ágil.
varios estudios que indican que los niños que no comen desayuno no obtienen los mismos resultados de los niños que comen un buen desayuno. Aunque los estudios son con niños los resultados pueden ser generales. El desayuno nos da energía en el momento que más lo necesitamos. Provee nutrientes valiosos para tareas físicas e intelectuales. Nuestra mente no trabaja bien sin tener los nutrientes que necesita y la productividad baja. EL DESAYUNO COMPLETO Un desayuno nutritivo debe incluir todos los grupos alimenticios y como en todas nuestras comidas la mayoría de las calorías deben provenir de los carbohidratos complejos. Los carbohidratos complejos incluyen: pan integral, cereal entero, frutas y granos.
Las frutas son recomendables, porque vehiculizan nutrientes de gran valor, como la vitamina C, fósforo, potasio, hierro, fructosa y fibra.
Los cereales (trigo, arroz integral, copos de avena, maíz, centeno, cebada, mijo, y el muesli como conjunto de ellos...) constituyen un alimento altamente energético compuesto básicamente por hidratos de carbono en cuya composición entran la mayor parte de los aminoácidos esenciales.
Además, se puede incluir a nuestro desayuno algo de proteína. En este grupo están los huevos, la leche, queso, las carnes y derivados de la soja. Hay que tener cuidado si se desea perder peso de no consumir mucha grasa en este grupo. Recuerda: un buen desayuno es el comienzo de un buen día con mucha energía. Es también el omienzo de un día en el que alimentaremos nuestro cuerpo con nutrientes valiosos y nos mantendremos saludables y en forma.
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